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martes, 24 de febrero de 2009

La Torre





Lo que existe no sirve. Hay que derribarlo y volverlo a construir.


La Torre se eleva sobre un fondo oscuro que nos recuerda que aún seguimos en el reino del Diablo, en el reino de la oscuridad.

La Torre es gris y tiene la misma forma que los pilares de sabiduría que aparecían en cartas anteriores; evidentemente, como dice Waite, representa a la mente humana en todos sus aspectos.

Rematada por una corona de oro, que representa tanto la vanidad humana como su grandeza, la torre es alcanzada por un rayo en forma de flecha, que representa a la vez destrucción y conocimiento; la Torre es señalada y elegida por una revelación. Pero esta revelación implica aceptar que todo lo existente hasta ahora ya no sirve, y que hay que cambiarlo; de ahí que el rayo destruya la torre y le prenda fuego, a la vez iluminador y destructor.


La torre, aislada, solitaria en lo alto de su cumbre, representa la soberbia humana que cree poder alcanzarlo todo, como la bíblica torre de Babel en la que se inspira. Una iluminación le supone la destrucción, pero también un nuevo comienzo del que aprender.


Muchas veces esa iluminación viene en forma de depresiones, pesadillas o dudas que asaltan a quien cree tenerlo todo.Y en este sentido podemos interpretar a las dos figuras humanas que caen de la torre, vestidas de rojo y de azul, la energía y la espiritualidad, el consciente y el inconsciente, o , como dice Rachel Pollack, el Mago y la Sacerdotisa. La convulsión que supone descubrir una carencia o vacío interior a menudo sacude tanto nuestro mundo material como el espiritual; de ahí que la torre se asocie con destrucción.

Muchas veces será un problema, una pérdida, la que nos hará sentir que todo nuestro mundo vacila. Pero rara vez será algo irreversible, sobre todo si leemos el aviso correctamente y nos replanteamos nuestra vida. Por eso son dos personas y no una las que caen de la Torre: porque si queremos enmendar la situación, debemos mirar tanto nuestra vida material como la espiritual.

Y no nos faltará ayuda divina; nos lo indican las gotas de fuego que rodean a la pareja, que a la vez poseen la forma de la letra Yod, la primera del nombre de Dios en hebreo, y recuerdan a las lenguas de fuego de Pentecostés. La inspiración divina, que precisamente es la que faltaba a la Torre, centrada en su materialismo, ayudará a los que caen a salvarse.


El mensaje de la Torre es claro; Waite la llama la “Casa de la Falsedad” y nos recuerda las palabras del salmo 126: "si el Señor no construye la casa en vano trabajan los obreros" que significa que si excluimos la espiritualidad de nuestro mundo,(espiritualidad no significa aquí solo religión ,sino amor por los demás, humanidad, capacidad de ir más allá de lo material, riqueza interior, generosidad)nuestra torre podrá ser muy rica y próspera, pero pronto se caerá.,o como mínimo, estará fría y vacía, y llegaremos a aborrecerla y desear que no exista.

Si sabemos derrumbarla y volverla a construir con los cimientos adecuados, esa Torre será un verdadero hogar y no una prisión.


Fuentes:78 Degrees of Wisdom:A book of Tarot,de Rachel Pollack. Editorial Aquarian Press.The Pictorial Key to the Tarot, de Arthur Waite.(Disponible en www.sacred-texts.com)El Simbolismo del Tarot, de PD Ouspensky. Editorial Océano

domingo, 19 de octubre de 2008

Confianza

CONFIANZA


No pierdas tu vida por aquello que se te va a quitar. Confía en la vida; si confías, sólo entonces podrás abandonar tu conocimiento, sólo entonces puedes poner tu mente a un lado. Con la confianza, se abre algo inmenso. Entonces la vida no es una vida ordinaria; se vuelve llena de Dios, desbordante.

Cuando el corazón es inocente y los muros han desaparecido, quedas unido al infinito. Y no te sientes engañado: No hay nada que se te pueda quitar, ¿porqué tendría uno que tener miedo de que se lo quiten? No se te puede quitar, no hay posibilidad, no puedes perder tu verdadero tesoro.

Osho The Sun Rises in the Evening Chapter 9








Comentario:

¡Ahora es el momento de convertirte en un “saltador al vacío”! Y es esta cualidad de confianza absoluta, sin reservas o redes de seguridad ocultas, lo que el Caballero del Agua nos pide.

Surge un tremendo sentido de excitación si podemos dar el salto y desplazarnos hacia lo desconocido, aunque la idea nos aterre absolutamente. Y cuando confiamos al nivel de un salto cuántico, no hacemos ningún plan elaborado o preparativos. No decimos: “De acuerdo, confía en que sé que hacer ahora, así que dejaré mis cosas en orden, prepararé mi maleta y me la llevaré conmigo.” No, damos el salto sin pensar siquiera en lo que va a pasar el momento siguiente. El salto es el punto, junto con la emoción que produce a medida que caemos en el espacio vacío.

La carta aquí nos da un índice, sin embargo, de lo que nos espera en el otro extremo: unos pétalos suaves, rosados,acogedores, algo sabroso… ¡vamos!

lunes, 30 de junio de 2008

JODOROWSKY entrevistado


ESTA ES LA ENTREVISTA TRADUCIDA DEL FRANCES

¿Cómo tomar la vida desde el lado bueno?
La flor del regalo (¿"don"?)
Encuentro con Alejandro Jodorowsky, por Marc de Smedt.

Cada uno tiene una manera personal de enfrentarse a la vida y comprender lo que ocurre dentro y fuera de sí mismo. El testimonio de Jodorowsky sobre su experiencia es todavía más precioso porque sabe ofrecerlo también a los demás.

Alejandro Jodorowsky es tan conocido por sus colecciones de tebeos (Alef Thau, El Inca, el Lama blanco, La Catedral Invisible... ), series que él co-firma con dibujantes tan prestigiosos como Moebius, Boucq, Bess..., como por sus películas, La Montaña Sagrada , EL Topo o El Hacedor del Arco Iris con Peter O' Toole y Omar Shariff. Películas, BD, novelas, son todas obras iniciáticas en las que se intenta transmitir la magia y los misterios de nuestra realidad. ¿Pero sabían qué su investigación se basa en un estudio constante del Tarot de Marsella? Desde hace quince años, cada semana da una charla sobre estas cartas que se llaman "adivinatorias", o más bien una interpretación ( ¿"delirio", exaltación"...?) razonada acerca del juego y sus arquetipos (¿"arcanos"?).
Esta sesión del miércoles es desinteresada ya que, dice, "todos deberíamos una vez a la semana regalar a los demás una parte de nuestro tiempo y nuestros conocimientos." Aprender, enseñar, compartir con otros lo que sabemos, ya seas guitarrista, médico, artesano... o cualquier don que se tenga, darlo a otros. Gratis.
Es una forma de dedicación que crea una especie de milagro, puesto que el regalo desencadena una increíble reacción positiva en los demás. Es como si en un semáforo alguien limpia tu parabrisas a pesar de que tú gesticulas diciéndole que no. Y cuando bajas el cristal echando pestes para darle una moneda, en vez de cogerla él te tiende una rosa. Te quedarás desconcertado (y ¿"radiante"?¿"iluminado"?) durante todo el día".

Teníamos que vernos para unos proyectos de edición y aproveché para plantearle algunas cuestiones sobre su práctica del tarot. He aquí sus respuestas sintetizadas.

"El mundo del tarot exalta el diálogo" El tarot de Marsella está diseñado de tal manera que la respuesta es siempre subjetiva. Es como la prueba de la mancha de Rohrsach: cada uno ve lo que quiere. Y lo que puede.
Hablar del significado de las cartas es como hablar de arenas movedizas- hay infinitas posibilidades. Las cartas son cada vez más positivas si nuestro espíritu crece y cada vez más negativas si se va hacia la autodestrucción. Por otra parte, es interesante ver en una carta hasta qué altura se puede llevar o hasta dónde se podrá hundir en lo ¿"obscuro", "desconocido", "indeterminado"... ? Sobre la historia del tarot solo hay algunas hipótesis, pero no se sabe en realidad absolutamente nada: nadie sabe de dónde viene, quién lo inventó, absolutamente nada. Tuve entre las manos siete mil tarots diferentes y pienso que el de Marsella es el más ¿"depurado", "desnudo","sencillo", "puro"...? , el que más se acerca a los arquetipos (¿"arcanos"?) que muestra.
Pero, ¿qué es un tarot? No es un instrumento para ver el futuro. En mi opinión, es una lengua para desarrollar la intuición.
¿Por qué una lengua? Porque todas las cartas se conectan y forman frases: el tarot es un alfabeto; cada carta es una letra. Lo que resulta interesante es echar las cartas para ver las frases que hacen, lo que dicen: para mí, esta manera de actuar, sin objetivo, sin el propósito de adivinar, representa el más alto grado del tarot. Cojo cuatro o cinco cartas al azar y caigo en éxtasis delante de su fraseado . El tarot es una lengua para ver el presente. Cuando la gente me plantea una pregunta trabajo partiendo de ella, ya que toda pregunta tiene un fundamento ("unas raíces" ). En la pregunta se encuentra la respuesta y la pregunta cuadra el juego de la persona que la hace. Puesto que, para mí, el tarot debe jugarse poéticamente (tirar las tarjetas para leer una frase), no puede más que jugarse entre dos: el mundo del tarot exalta el diálogo. Es un trabajo de dos. Si se tira sólo para para obtener una respuesta, se interpretará esta respuesta por medio de sus propias proyecciones: nuestro consciente elegirá las interpretaciones, nuestra racionalidad volverá dudosas las respuestas que se hacen. Por lo tanto, es necesario ser dos. Pero sobre todo no debemos dirigirnos a un cartomántico: desconfío de las echadoras de cartas, ya que intentan leer el futuro en vez de leer el presente de la persona. Leer las cartas debería siempre ser un juego psicológico completo, un juego de terapia.

Pero atención: el tarot no cura, ayuda simplemente a evolucionar. No hay maestros del tarot: el maestro es el propio tarot. Además, no se debería hacer por dinero: yo, cuando leo el tarot cada semana a veinte o treinta personas, les pido simplemente que me escriban "gracias" en la mano. Realmente pienso que el objetivo de toda iniciación espiritual es aprender a decir gracias . Es necesario prever en la carta tirada cuál es el símbolo más complicado, el más complejo, puesto que nada es gratuito en el tarot de Marsella: fue dibujado por una conciencia suprema, es matemáticamente exacto. Las unidades de medida se corresponden: el bastón del Ermitaño tiene, por ejemplo, la misma longitud que el de la Muerte, que el cetro de la Emperatriz, etc. Ningún detalle se dejó al azar. Creo que si alguien se interesa por el tarot es necesario que vea cada carta detalle a detalle, color por color, forma por forma, comparando unas con otras y memorizándolas: es necesario que el tarot entre completamente en el inconsciente con las particularidades de cada dibujo. Cuando uno quiere aprender una lengua es necesario aprender su gramática. Es, obviamente, muy difícil: yo mismo, después de cuarenta años de práctica del tarot, no he llegado a memorizarlo por completo. Este esfuerzo es el mismo que el de los monjes que memorizaban el Evangelio o el de los religiosos judíos que memorizaban la Torah. ¿Para qué hacerlo? Porque así el libro vuelve a entrar en el inconsciente y eso va a crear analogías, referencias; todo el texto va a ponerse a hablar de otra manera y va a encontrarse vibrando al unísono con él.

El tarot es como una gran orquesta: cuando suena un instrumento, los demás vibran. El tarot se revela como un espejo del espíritu, es como una meditación. Creo que el universo es tan caótico que necesitamos casillas para organizar el mundo: el alfabeto del tarot es una de las casillas posibles 3 . Es la que aplico en mi vida y en mi obra, e intento que los demás saquen provecho de ello..

1. Aux éd. Humanoïdes Associés et Casterman.
2. Dans un dojo d’arts martiaux, 10 rue de-Volga, 75020 Paris.
3. A lire : Le tarot initiatique, E. Delcamp, éd. Courrier du Livre. Tarots, M. Picard, éd. Albin Michel

Por Marc Smedt