miércoles, 11 de junio de 2008

Balada Salvaje



A Lucinda, que tanto ama los versos.

Qué amor más sano había entre el ciervo y aquella gacelilla.
Se encontraban al alba junto al lago,
se corrían saltando todo el día.
Su amor fue como el agua del arroyo,
¡qué cristalino amor ay, les unía!

La gacela y el ciervo paseaban por el bosque besándose en la umbría.
Desinteresado amor les unía.
En el mundo animal pasan las cosas más bellas de la vida.
Un pájaro que canta a la paloma;un lagarto que espera noche y día...

-una gacela hermosa se estremece,
porque el ciervo la mira-.
La roca tiene amores con el musgo,
la pared con la hiedra.

El árbol se conmueve con la brisa el mar ama a la tierra.
Y todo tiene amores para nada.
Sólo del hombre brota el egoísmo.
La gacela y el ciervo se han parado,
bajo la sombra espesa de los tilos...


La poeta de los niños de todas las edades.
Glorial Fuertes.

1 comentario:

Nur dijo...

Gloria Fuertes !!
Qué grande!!!

Besotes!